26 octubre, 2021

“Alberto Fernández nunca quiso construir el albertismo como movimiento político”

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El consultor político Ricardo Rouvier analizó los movimientos hacia el interior del Frente de Todos que desataron un tembladeral en el Gobierno. “Yo lo que veo es la soledad del Presidente, más allá de que tenga ministros de confianza”, advirtió.

Canal Abierto Radio | Las diferencias dentro de la coalición de gobierno eran conocidas previas a la conformación del Frente de Todos y de la elección del Alberto Fernández como candidato presidencial en 2019. El sociólogo, doctor en Psicología Social y titular de R. Rouvier & Asociados, Ricardo Rouvier destacó la “propuesta muy inteligente de parte de Cristina Fernández de Kichner para poder ganar las elecciones en 2019”, al buscar una figura como la del actual mandatario ese año. 

“Ella buscó una figura moderada porque entendía que esos eran aspectos que ella no reunía frente a la sociedad, por lo tanto eligió una figura moderada, que era, fue y es la figura del presidente Alberto Fernández. Indudablemente esta unidad de distintos sectores del peronismo conllevaba las diferencias,  pero hasta la fecha se mantuvieron en una situación bastante homogénea, ordenada”

Con el correr del tiempo y el devenir de la pandemia, las discrepancias en torno a temas como el déficit o equilibrio fiscal, a la intervención de Vicentín, las decisiones por la concesión de la Hidrovía en el Río Paraná y otros asuntos, “había sectores que tenían una opinión y otros que tenían otra”, pero las discusiones no eran tan visibles. Para el analista, la pérdida de unos seis millones de votos “eclosionó, fue el disparador o estableció que esas diferencias ya se plantearán como una cuestión política mucho más severa y se consideró que después de la derrota tenía que haber un cambio no solo de gabinete sino de rumbo, incluido también un cambio en la política económica”.

Mientras tanto, analiza Rouvier, el frente de Juntos (Cambiemos-Juntos por el Cambio) tenía una interna más visible, “y a pesar de la situación confrontativa esto no le impidió ganar las elecciones el domingo pasado”. 

“Cuando hablamos del cambio en la política económica, es que en la primera etapa de este año la Argentina tuvo un pequeño déficit fiscal, o sea que el Ministro (de Economía, Martín Guzmán) logró reducir el déficit fiscal. Y alguien podrá decir “qué buena noticia es eso”, y sin duda lo es para la macroeconomía, pero cuando se vio el resultado electoral indudablemente se consideró que no se debería haber preocupado tanto por el equilibrio fiscal como por la posibilidad de distribución de bienes, de recursos entre la población para hacer eso que Cristina siempre plantea de estimular la demanda agregada”

Para el sociólogo, la renuncia ofrecida por el Ministro del Interior Wado De Pedro y luego por otros funcionarios kirchneristas, tanto en el gabinete nacional como en la provincia de Buenos Aires, tuvieron el objetivo de enviar “otro mensaje”. Y por lo tanto “hoy nos encontramos con que el Presidente tiene que decidir qué hacer, cómo sigue, porque la autoridad presidencial ha sido muy afectada”.

Rouvier señaló la disputa entre La Cámpora y el Movimiento Evita como la división más visible. Sin embargo, Alberto Fernández no ejerce una oposición territorial, “porque el Presidente no es un jefe político y porque él no quiere constituir el albertismo”.

El consultor advierte que el Presidente tiene dos alternativas: reforzar su poder “a partir de constituir un nuevo Gabinete y con el apoyo de sectores sociales, seguramente de la CGT, pero no sin la agrupación kirchnerista”. Y por otro ladol, “reunir de nuevo la mesa del Frente,  llegar a un acuerdo y poder reconsiderar la situación y restablecer el gobierno de nuevo a partir de ciertos cambios que pide el sector del kirchnerismo, y negociar una gobernabilidad que nos asegure llegar hasta el 2023”.

Asimismo, señala que los ministros de la línea de Alberto Fernández “no son el albertismo, son leales a Alberto, que es otra cosa. Pero Alberto nunca quiso constituir el albertismo como un movimiento organizado. Yo lo que veo es la soledad del Presidente, por más que tenga ministros conocidos, amigos, de confianza”, remarca el analista.

“A nivel personal para mi el albertismo era necesario porque es la manera de equilibrar a La Cámpora. No de matarla, de equilibrarla. De poner un equilibrio interno, que además respalda al Presidente. El Presidente está solo, el albertismo no existe”

Rouvier destaca que el subtexto de las renuncias de De Pedro y de La Cámpora es “me voy porque estoy esperando que vos hagas cosas, por eso me voy. Eso multiplicado por una gran cantidad de funcionarios y avalado por la expresidenta se constituye en una fuerza política sin duda”.

Por otra parte, el analista señaló a la figura de Sergio Massa y su Frente Renovador, como al ex jefe de Gabinete de CFK, Aníbal Fernández, como negociadores. “Ellos pueden llevar adelante el camino dos que yo planteé” para “reconstituir el Frente, porque además al Frente en noviembre va a elecciones”.

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