La provincia de Misiones y el Gobierno nacional firmaron un acuerdo para fortalecer las políticas de prevención y asistencia frente a los consumos problemáticos. El convenio apunta a mejorar la coordinación entre organismos y ampliar las estrategias de intervención territorial en distintos puntos de la provincia.
El acta fue firmada en Buenos Aires por el secretario de Estado de Prevención de Adicciones y Control de Drogas de Misiones, Roberto Padilla, y el titular de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina, Roberto Moro.
El acuerdo establece un marco de cooperación para coordinar estrategias de prevención, asistencia y abordaje integral del consumo problemático de sustancias psicoactivas, con un enfoque que combine salud, inclusión social y acompañamiento comunitario.
Trabajo territorial y redes de contención
Uno de los ejes del convenio es fortalecer la articulación entre los dispositivos de la SEDRONAR que funcionan en Misiones y las estructuras provinciales que trabajan en prevención y tratamiento de adicciones.
Actualmente el organismo nacional cuenta con ocho dispositivos activos en la provincia, ubicados en las ciudades de Posadas, Eldorado y Oberá. Entre ellos se destacan los Dispositivos Territoriales Comunitarios (DTC) de Posadas y Eldorado, espacios que brindan acompañamiento, orientación y asistencia a personas con problemas de consumo y a sus familias.
Desde la Secretaría provincial señalaron que la firma del acuerdo permitirá ampliar la red de contención existente, fortalecer el trabajo en territorio y mejorar la articulación entre organismos estatales y organizaciones sociales.
Participación comunitaria y espacios de escucha
En el marco de esta nueva etapa de trabajo conjunto también se realizaron reuniones organizativas con referentes de distintos espacios comunitarios. Participaron la coordinadora de Comunidades de Fe en Misiones, Patricia Acuña, la licenciada Silvia Pisano y equipos de prevención de la SEDRONAR.
El objetivo de estas instancias es fortalecer los espacios de escucha y acompañamiento en barrios y comunidades, promoviendo estrategias de prevención temprana y contención social.
Las acciones estarán orientadas al trabajo con personas, familias y comunidades, con el propósito de consolidar una red de apoyo que permita abordar el consumo problemático desde una mirada integral, vinculada también a la salud mental, la inclusión social y la prevención.
En términos prácticos, la lógica es clara: cuando el Estado, las organizaciones sociales y las comunidades trabajan en red, las respuestas llegan antes. Y en el terreno de las adicciones, llegar antes suele marcar toda la diferencia.








