Los siniestros ocurrieron con 30 minutos de diferencia en Colonia Mado y Gobernador López. No hubo heridos, pero los casos reavivan el debate sobre controles y condiciones del transporte de carga.
Dos camiones protagonizaron despistes en rutas de Misiones durante la madrugada de este miércoles, en hechos ocurridos con apenas media hora de diferencia y que, aunque no dejaron víctimas, volvieron a exponer riesgos evitables en la circulación de transporte pesado.
El primer episodio se registró alrededor de las 5:30 en el kilómetro 1560 de la Ruta Nacional 12, a la altura de Colonia Mado. Un camión Mercedes-Benz, conducido por un joven de 21 años, volcó tras la rotura de un palier. En el vehículo viajaban además dos acompañantes de 16 y 18 años. A pesar del impacto, ninguno sufrió lesiones.
Media hora más tarde, cerca de las 6, se produjo un segundo incidente en la Ruta Provincial 215, en jurisdicción de Gobernador López. En este caso, un camión con semirremolque que transportaba aproximadamente 28.000 kilos de aceite perdió el control en una subida tras quedarse sin combustible, lo que derivó en un despiste hacia la banquina.
Factores evitables en la mira
Aunque ambos hechos no dejaron heridos, comparten un patrón que enciende alertas: fallas mecánicas y problemas operativos. La rotura de una pieza clave en el primer caso y la falta de combustible en el segundo plantean interrogantes sobre controles previos y condiciones de circulación.
En rutas con pendientes y durante la madrugada —cuando la visibilidad y el margen de reacción se reducen— cualquier imprevisto puede escalar rápidamente. Y cuando se trata de vehículos de gran porte, el riesgo se multiplica.
Intervención y normalización
Efectivos policiales de las Unidades Regionales III y VI trabajaron en ambos lugares para asegurar la zona, ordenar el tránsito y coordinar el retiro de los camiones.
Dos despistes, cero heridos… y varias preguntas abiertas. Porque en logística pesada, los “detalles” —un palier, un tanque vacío— no son menores: son la diferencia entre seguir viaje o terminar en la banquina.







