La cobertura de vacunas no es un trámite administrativo: es una muralla sanitaria. Y si esa muralla baja, los virus no piden permiso. Con esa lógica, el Departamento de Inmunizaciones del Ministerio de Salud Pública presentó su planificación 2026 ante directores de zonas sanitarias y responsables del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI).
El encuentro sirvió para revisar los índices actuales y ajustar la hoja de ruta del próximo año. El objetivo es claro: elevar las coberturas del calendario regular y cerrar brechas en esquemas incompletos.
Cohortes bajo la lupa
El análisis puso el foco en dos grupos específicos: las cohortes 2015 y 2021. Traducido: niños y niñas que en 2026 tendrán 11 y 5 años, edades clave dentro del calendario nacional de vacunación.
Cada zona sanitaria presentó su estrategia territorial para alcanzar a la población objetivo. No se trata solo de esperar que las familias se acerquen a un centro de salud, sino de salir a buscarlas.
Estrategia puerta a puerta y trabajo con escuelas
Entre las acciones centrales figura la captación activa mediante salidas a terreno con población nominalizada. Ese término técnico significa algo muy concreto: saber nombre y apellido de quién falta vacunar y salir a localizarlo.
También se utilizarán fichas escolares para detectar esquemas pendientes. Las escuelas, comedores y jardines de infantes serán puntos estratégicos de intervención, especialmente para llegar a los grupos de 5 y 11 años.
La planificación incluye además la definición de “trazadoras” mensuales en cobertura. En lenguaje llano: metas intermedias que permitan medir avances y corregir desvíos antes de que el problema sea mayor.
El trasfondo sanitario
Las vacunas funcionan cuando la cobertura es alta. Si cae por debajo de ciertos niveles —lo que en epidemiología se llama “inmunidad de rebaño”— reaparecen enfermedades que parecían del pasado. El sarampión es el ejemplo clásico: desaparece cuando la vacunación supera el 95%, y vuelve cuando ese umbral se perfora.
Por eso, más que una planificación administrativa, el plan 2026 es una apuesta preventiva. La salud pública es menos visible cuando funciona bien. Pero cuando falla, se nota demasiado.
La estrategia provincial apunta justamente a eso: que no haya que notar nada. Porque en materia de inmunización, el mejor titular es el que no llega a escribirse.








